El proceso democrático de México es inseparable de su integración como república independiente. Los derechos individuales, políticos y sociales plasmados en las constituciones de 1824, 1857 y 1917; emanaron de movimientos insurgentes, guerras civiles, luchas por la soberanía y revoluciones. Movidos por el anhelo de autonomía, los criollos de clase media, el bajo clero de la nueva España y un ejercito de labradores detonaron el movimiento de independencia que duró de 1810 a 1821. Así comenzó la historia de nuestra democracia…