Hacia el siglo VI A. C. los hombre libres de Atenas se reunían en asamblea para deliberar acerca de la ciudad. El demos o pueblo participaba en el cratos o poder instituyendo así la primera democracia de la historia. El reducido tamaño de la asamblea, unos miles de hombres y el amplio sector de esclavos que trabajaban mientras sus amos discutían hacían posible    aquella forma de democracia directa que excluía a las mujeres, los descendientes de extranjeros y por supuesto los esclavos. Con el declive de Atenas, la democracia clásica desapareció durante dos mil años…