Sin duda un personaje clave en la historia de la humanidad es el activista sudafricano Desmond Tutu, defensor de los derechos humanos y ganador del premio Nobel de la Paz en 1984. Fue maestro y posteriormente teologo, convirtiéndose en el primer Arzobispo negro Anglicano de la Ciudad del Cabo y Johannesburgo. Es también conocido como la “voz” de los sin voz de los negros sudafricanos. En las primeras elecciones multirraciales de Sudáfrica que se llevaron a cabo en 1994, eligiendo a Nelson Mandela como el primer presidente negro de la nación, Mandela nombró a Tutu presidente de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación.

En su trabajo de derechos humanos, Tutu formuló su objetivo como “una sociedad democrática y justa, sin divisiones raciales”, y estableció las mínimas exigencias para su realización, incluida la igualdad de derechos civiles para todos, un sistema educativo común y el cese de la deportación forzada.